¿Qué es la presión palmar?

Uno de los aspectos que más nos sorprenden en los primeros días de vida de nuestro bebé es el momento en el que por primera vez nos agarra un dedito. ¿Habéis notado como aprieta con tanta fuerza nuestro dedo que somos capaces incluso de levantarlos con solo unos días y agarrados únicamente de dos dedos? El motivo de este impresionante hecho es la prensión palmar.

 

El reflejo darwiniano, también conocido como reflejo de prensión hace que los bebés, desde su nacimiento, obtenga la capacidad de sujetar con una fuerza extraordinaria los objetos que acerquemos a sus manos. Pero esto también ocurre con sus pies, donde la prensión también se hace patente.

 

Esta cualidad comienza a desarrollarse en el bebé a partir de la semana 28 de gestación donde el cordón umbilical le sirve para ir trabajándola. De este modo, el cordón umbilical se convierte en el primer objeto en sujetar con sus diminutas manos.

 

Durante su primer mes de vida, la prensión palmar sigue estando muy presente, al igual que la prensión plantar. Cuando hacemos alguna caricia tanto en las manos como en los pies del bebé, rápidamente sus reflejos actúan cerrando sus puños o encogiendo los pies. Sin embargo, es sobre el tercer y el cuarto mes de vida del bebé cuando esta habilidad se va perdiendo para dar paso a nuevas acciones.

 

Desde sus primeros meses, BabyCord se convierte en uno de sus objetos preferidos ya que se asemeja al cordón umbilical con el que estuvo jugando en su tiempo de gestación. Con BabyCord podemos conseguir que nuestro bebé siga mejorando la prensión palmar en sus primeros meses de vida y hacerlo un imprescindible en su día a día para continuar su desarrollo en las habilidades motrices como el agarre e incluso la estimulación de su cerebro.

 

Suscríbete a nuestro blog y no te pierdas las próximas entradas.